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Imagine lo siguiente: en una fiesta de cualquier tipo, evento empresarial o reunion privada, un mago se acerca al público en pequeños grupos y los sorprende con trucos asombrosos mientras las personas se encuentran de pie comiendo algún copetín, conversando o simplemente esperando.
Gradualmente la presencia del mago comienza a ser notada por los invitados que escuchan aplausos y risas en distintos sectores del lugar. Se generá así un halo de expectativa e interés en la gente que junto con las ilusiones realizadas frente a sus narices obtendrán como resultado una recepción entretenida y memorable
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